domingo, 30 de septiembre de 2007

Antropología vidente

Desde lejos iguales
Pelusas briznas parpadeos
Sobre una sábana azul iridiscente
...
De más cerca iguales
Labrando ambos la tierra atrabilados
Junto a sus animales y a sus hembras
...
Desde el graderío iguales
Abanicando en sincronía
Vestidos de felpa y con un gorro
Que oculta su ceño torvo
...
Alguno desde lo alto los juzga iguales
No saludando ni ahogándose
Puntillistas cabezas entre puntillistas
Olanes del oleaje
...
Y si te pones junto son iguales
Ojos azules vacuos manos largas nudosas
Y es quejido monótono el silencio
...
Cuando te acercas soez también iguales iguales
Vellos grasosos rombos escamados
La misma palidez de los vasos vacíos
...
Iguales si te duermes abrazándome
Y abres los ojos de pronto sin motivo
La cauda detenida de un azoro
...
Desde tu sueño iguales
Lazos de fósforo abrumados por la noche
Columnas ciegas rumbo al exterminio
...
La vida la sonda en vacío el planeta
Eclipsándose iguales
...
Iguales

Vestir los pies

Siempre he sentido pereza de ponerme los calcetines, de calzarme los zapatos, de amarrarme las agujetas. Que esas dos porciones de mi cuerpo necesiten tales cuidados me atosiga. Por su lejanía, las contorsiones que exige me enfadan. Mirarse los pies es como ver a la distancia. Como dejar escurrir la vista a los confines. Como habitaciones excesivas, los pies incomodan. Y cuando inopindamente los avistas te sorprenden.

viernes, 28 de septiembre de 2007

El hombre desenterrado

Se antoja dispuesto a cometer suicidio mas nada se lo exige. No se acomoda a los trabajos de la tierra. Buena gente al crepúsculo con los de voces muelles. Dócil con los de mano tibia que lo azuzan a andar un poco. Mas terrible con los insolentes que no se hacen a un lado. Avaro con los varicosos brazos de sus semejantes indigentes. Nunca pedigüeño. Nunca dadivoso. No se acomoda a la dureza de las letrinas ni de los bancos de iglesia. Patea cuando puede a los perros ambulantes y a los ciegos transeúntes. No pisa hormigas. Rebelde hasta el vicio con todo tono de énfasis, de certeza o de loa, con todo olisqueo de autoridad. Siempre dispuesto a mirarte fijamente sin propósito alguno. A soltar porque sí una historia de navajeros. A masticarte la lengua. Regaló ya tres veces sus cápsulas de cianuro. Dejó su entierro arreglado hace mil años.
(Con unas líneas de Aguirre Beltrán)

domingo, 23 de septiembre de 2007

Divided woman

En el ensueño se perfila la mujer que estuvo dividida... Su corazón flaqueaba. Como un cartílago se distendía, desde paisajes, desde geografías asediada como una reina de ajedrez. Maelstroms mezclados de exigencia y ternura la escoriaban con sus llamados varoniles. Gestos erguidos frente a su lanceolada, anidada respuesta que ni ella entendía como indocilidad o como confusión... Vivió los meses más caracoles de su vida descifrando las carambolas sobre la mesa ovalada de sus sentimientos... Ellos sólo empujaban los tornillos, los deslices, los frágiles prismas detenidos por el rubor con sus palabras irresponsables, con sus roces de piel sin intención, sin el lastre que ella sentía adivinar... Rota, partida, arrebatada, puesta a rodar, a rehiletear para no sucumbir al peso, para responder al que nadie preguntaba. Al que fuese.

Blue hue

In my dream I saw the exact hue of the metallic glow that prompted Isaac Newton to believe in angels. What Patinir was after and got close but never reached in his rainy scapes. The dream was twelve years ago. I still turn around unconsciously frightened when some light resembles that lightness.