domingo, 29 de marzo de 2009

Sostener la mirada

al horizonte blanco
ceguera o segueta
sembrado de radiación
al amanecer

al azul del mar
intoxicado de cobalto
de medusas evisceradas

al negro veteado de relámpago
que todo lo arrodilla
que pisa que amasa que apelmaza
con rodillas con codos

al crepúsculo ciego
rota su tabla rasa
negra su tabla roja
raja su razatabla

al crepúsculo sordo
campana castrada
de la atmósfera

al crepúsculo mudo
el hueso mondo del amor
atragantado

sostener la mirada

Resaca

como una ola
que tirada con fuerza
por el inmenso peso del cuerpo
que la impelió a estallar

(¡ah la algazara
los trompicones
los delirantes remolinos
las trenzas rebeldes
derrochadoras!)

crecientemente urgida
acelerando ansiosa
la vida se retira

miércoles, 18 de marzo de 2009

Cala

Me interesa lo eco
Lo que mengua
Lo estela en que se apagan los gemidos
Lo punto
Lo insidiosa factura en que se aploma
El peso residual de un torvo amante
Lo que se fue orillando y ovillando
Delgado de lasitud y pulimento
Me interesa lo ojal del horizonte
Lo agrietar que se insinúa a medio tranco
Su luzbel que ni nos ciega ni nos cimbra
Ni puebla de listones tan delgados
Lo ráfagas de línea del reojo
Lo hojaldre crepitar ahonda desploma
Lo engarce deshilar y me numera
Lo cielo y de mirillas transparentes
Luna la fibra de doler de disminuirse
De acercarse a ser punto punto a punto
Al punto de ceder
Al raz de astilla
Lo que mengua restaña y titubea
Lo elefante que acoda su osamenta
Sobre un océano azul que reverbera
Soflama que sublimó su tonelada
Aquí donde ecumbramos este punto.

(Berlín,19-03-09)

lunes, 9 de marzo de 2009

Lemmings

Por tres inviernos
Uno tras otro
Fueron llegando a casa mis amigos de adolescencia
A claudicar
Uno iba a casarse con la chica que le eligió papá
Y atarse al mostrador
Otro se iría a la capital con sus tíos abogados
Otro más se anunció homosexual y se cambió de nombre
Y de país
Alguna gacela asustadiza nada más me besó
Y se fue
Al cabo sólo María y yo –los huérfanos—
Aparecíamos las tardes en el billar
Y los sábados en el café Sartre
¿A quién arengaríamos ahora contra la gran costumbre?
¿Y qué de la granja común en las estribaciones del volcán?

Sí, al cabo nos casamos María y yo
Y adoptamos este fondo de aire como refugio ajado
No tener hijos fue nuestra mustia ¿suicida? rebeldía
A veces comentamos cómo siguen ahí
Vacíos de nosotros las azoteas y los traspatios
Interminables del barrio
Y otras imaginamos renacer el arroyuelo estacional
Donde inhalábamos yerba acoplados a Silvio Rodríguez
Renacer para insertar su soundtrack a nuevos juramentos
Que tampoco se cumplirán.

(Nota: redactado en Hotel Tequendama, Bogotá, febrero 25, 2009. Esto, que debió escribirse hace 25 años, emerge ahora de un escondrijo)

jueves, 20 de noviembre de 2008

Líneas con trueno

Vecinos

Nadie vive más de siete meses en esa casa
de grandes jardines y porte espectacular.
Llegan se van familias como de una terminal.

Se mudan con bombástica coreografía.
Ocho mascotas peludas que corretean cargadores
ciertos domingos soleados y airosos.

Y se escurren a oscuras una madrugada
plenos de gris severidad como intentando
desmaterializarse entre las sombras.

Los maridos son gordos o altos o gritones
y las mujeres menudas, con cohorte de sirvientes
étnicos, endogámicos, desequilibrados.

Los niños son la sorpresa. Trapecistas o mongoles
o cruzados o torturadores de ardillas o poetas
desnudas en la azotea o gacelas que coleccionan libélulas.

Nunca se quedan tres estaciones en la casa
de puertas pesadas y ventanales opacos.
No avisan cuando llegan ni cuando se van.

Detrás de nuestras persianas adivinamos.
El día de su huida es la colecta de despojos.
Ropa, trebejos que nos ayudan a recelar.

lunes, 25 de agosto de 2008

Horma

Mientras los pies me crecen
yo busco acomodarlos
mas se aglomeran delante
buscando acoplo mullido
mientras los pies me crecen
yo busco cómo darlos
a la hamaca vaivén
de su molicie
mientras me crecen los diez
dedos de los pies
y no hay calzada que me alcance
hambre que de cauce
cuero que me calce
calma que me colme
busco la horma que deforma
busco la honda que responda
al traspiés herido de estos pies
que crecen, crecen
como cardos
de lumbre enfermos pies
de carlos.